¿Quién Es Tu Seguridad?

“…PUES TU, SEÑOR, DESDE MI JUVENTUD ERES MI ESPERANZA Y MI SEGURIDAD” (Salmo 71:5).

A veces nuestra vida está tan sumergida en la mediocridad, en el egoísmo y en la comodidad, que sólo un terremoto podría despertarnos y hacernos cambiar. Por eso, Dios Padre puede permitir algún terremoto en nuestra vida para que nos decidamos a vivir en serio la vida.

Ese es el sentido de algunos textos que encontramos en la Biblia, que parecen textos de terror, pero que en realidad solo nos quieren enseñar y decir que, si no aceptamos la “vida nueva” del Espíritu Santo, y si por lo contrario, nos aferramos a seguridades de este mundo, llegará un momento en que esas seguridades, tales como: el dinero, un buen puesto de trabajo, una posición social, las posesiones materiales, una carrera, etc., van a caer destruidas.

Pero la Palabra de Dios en realidad quiere consolarnos, porque nos dice que cuando eso suceda, cuando caigan esas falsas seguridades, no será nuestra ruina, sino nuestra liberación. Porque cuando se caigan todas esas falsas seguridades, podremos entonces estar desprendidos de todo ante el Espíritu Santo, y aceptaremos su invitación a vivir de otra manera.

Dicen las Escrituras al respecto:

“Habrá un tiempo de angustia, como nunca ha sucedido desde que surgieron las naciones; ese día será salvado mi pueblo” (Daniel 12:1).

“Cuando comiencen a suceder estas cosas, levanten la cabeza, porque se acerca la liberación” (Lucas 21:28).

Por eso, los Hechos de los Apóstoles cuentan que “vino de repente un temblor tan fuerte que sacudió los cimientos de la cárcel. En el mismo momento se abrieron todas las puertas, y a todos los presos se les soltaron las cadenas” (Hch 16:26)… Dejemos que suceda algún temblor fuerte en nuestras vidas, para que el Espíritu Santo pueda abrir las puertas de nuestras cárceles y romper las cadenas que nos mantienen presos en las seguridades falsas de este mundo.

No olvides que tu única seguridad es Cristo Jesús, Él ya te ha liberado de toda esclavitud; por tanto, vive en su libertad y en su seguridad.