|
Lastre que no nos deja volar III (fin) |
|
|
|
|
“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”. Esto significa que Dios tiene un propósito especial para cada uno de nosotros, nadie queda excluido. Mientras que algunos aspectos de Su propósito son los mismos para todos nosotros (glorificar al Señor y vivir para Él, etc.), esto incluye un destino especial para cada persona de acuerdo a los dones que Dios le ha otorgado y a cómo nos ha traído al mundo.
|
|
Leer más...
|
|
|
El lastre que no nos deja volar alto II |
|
|
|
|
¿Cuáles son algunos de los estándares falsos que a menudo usamos como peldaños para subir la escala del éxito y sentimientos personales de importancia?
Comparación de apariencias, habilidades o personalidades: Dios no nos da a todos las mismas habilidades, inteligencia, aptitudes o personalidad.
No debemos mirar las habilidades o la personalidad de otro hombre y decidir que podemos o no podemos tomar un ministerio o responsabilidad, basado en la comparación con él. No debemos pensar o decir: ‘Si hiciera lo mismo que él o dijera lo mismo, podría…’ (cf. Pablo [1ª Corintios 2:1-5; 15:7-11; con 3:1-3 y 2ª Corintios 10:10], Moisés [cf. Éxodo 4:10-11 con Hechos 7:22 y la estimación de Dios].
|
|
Leer más...
|
|
|
El Lastre que no nos deja volar Alto I |
|
|
|
|
Sin el ánimo de entrar en este debate, una cosa está clara y pienso que es verdad. Tal como Pablo nos advierte, estamos viviendo una época en la cual hemos llegado a ser amantes de nosotros mismos y nuestra sociedad ha llegado a ser centrada en sí misma.
Pensar en forma apropiada de nosotros mismos a la luz de la gracia de Dios, es importante para la madurez espiritual, para una vida espiritual sana y para un ministerio efectivo. Este es un tema tratado por las Escrituras y es evidente en varios pasajes (Romanos 12:3s., 2ª Timoteo 1:7-8, 1ª Timoteo 1:18; 4:12-15; 1ª Corintios 16:10). |
|
Leer más...
|
|
|
Un día, un hombre sabio y piadoso clamó al cielo por una respuesta.
El hombre aquel encabezaba un grupo de misioneros que oraban por La paz del mundo, para lograr que las fronteras no existieran y que toda la gente viviera feliz.
La pregunta que hacían era: ¿Cuál es la clave, Señor, para que el mundo viva en armonía?
Entonces, los cielos se abrieron y después de un magnífico estruendo, la voz de Dios les dijo: COMODIDAD.
Todos los misioneros se veían entre si, sorprendidos y extrañados de escuchar tal término de la propia voz de Dios.
El hombre sabio y piadoso preguntó de nuevo: ¿Comodidad Señor?, ¿qué quieres decir con eso?.
Dios respondió: La clave para un mundo pleno es: Como di, dad. Es decir, así como yo les di, dad vosotros a vuestro prójimo. Como di, dad vosotros fe; Como di, dad vosotros esperanza; Como di, dad vosotros caridad; Como di, sin límites, sin pensar en nada más que dar, dad vosotros al mundo.
Sigamos la clave: Como dí, dad. |
|
Leer más...
|
|
|
Las obras o la fe , Que Salva? |
|
|
|
|
SOBRE
LA DOCTRINA DE
LA JUSTIFICACIÓN
Por lo tanto, la justificación significa que Cristo es justicia nuestra, en la cual compartimos mediante el Espíritu Santo, conforme con la voluntad del Padre.
El Padre envió a su Hijo al mundo para salvar a los pecadores. Fundamento y postulado de la justificación es la encarnación, muerte y resurrección de Cristo. |
|
Leer más...
|
|
|
|
<< Inicio < Anterior 1 2 3 Siguiente > Final >>
|
| Resultados 1 - 9 de 26 |