Los Ángeles Ofrecen Adoración

Y TODOS LOS ÁNGELES QUE ESTABAN DE PIE ALREDEDOR DEL TRONO… ADORARON A DIOS DICIENDO: AMÉN. ALABANZA, GLORIA, SABIDURÍA, ACCIÓN DE GRACIAS, HONOR, PODER Y FUERZA A NUESTRO DIOS POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN”. (Apocalipsis 7:11-12).

Solo un espectáculo afecta a los ángeles, y eso es “el rostro de Dios”. Ellos saben que Él es Señor de todos. En consecuencia, los ángeles lo adoran. Bien sea en el templo con Isaías o en el campo con los pastores de Belén… los ángeles siempre adoran a Dios.

“Todos los ángeles estaban de pie alrededor del trono… diciendo: ¡Amén! La alabanza, la gloria, la sabiduría, la acción de gracias, el honor, el poder y la fuerza son de nuestro Dios por los siglos de los siglos. ¡Amén!…

La adoración de los ángeles es una proclamación elocuente y poderosa de la belleza de Dios. Los ángeles podrían mirar y admirar las cordilleras más majestuosas creadas por Dios. Podrían admirar la majestuosidad del Gran Cañón del Colorado, admirar las pinturas de Picasso y la hermosura de la Capilla Sixtina en Roma… Pero no, ellos prefieren por encima de todo fijar su mirada en la Gloria de Dios. Nunca se cansan, no pueden cansarse de admirarlo porque su “majestuosidad” y “belleza” trasciende todo, y por eso no pueden quedarse callados y expresar lo que ven.

Démosle, pues, a Dios, nosotros también aquí en la tierra, lo que los ángeles le dan en el cielo: La Alabanza, la Gloria, la Sabiduría, la Acción de Gracias, el Honor, el Poder y la Fuerza por los siglos de los siglos… ¡Amén!