Libérate de La Culpa

“MIRA, ESTA BRASA HA TOCADO TUS LABIOS. TU MALDAD TE HA SIDO QUITADA, TUS CULPAS TE HA SIDO PERDONADAS” (Isaías 6:7).

A lo largo de los Evangelios encontramos muchos personajes, tanto hombres como mujeres que no lograban alcanzar una relación profunda con Dios o que no conseguían vincularse profundamente a otros pues cargaban con heridas que les hacían sentir que eran culpables de un mal indefinido o se veían a sí mismos como malas personas.

Quienes cargan con este estigma de la culpabilidad se van quedando solos porque ellos mismos se auto-aíslan de los demás. La culpa nos conduce a ese aislamiento que termina hundiendo aún más a las personas. Es como si se dijesen a sí mismos: “No soy merecedor de que me sucedan cosas buenas”.

¿Qué tenemos que hacer ante esta situación?
Tenemos que entregarle a Dios a aquél bebé que no fue aceptado y atendido como debía; entregarle a Dios a aquél niño que fue castigado y golpeado;entregarle a Dios a aquél adolescente al que le dijeron constantemente que era malo o que era inútil y mala persona; entregarle a Dios a aquél adulto que se equivocó y fue juzgado duramente o abandonado. Entrégale a Dios todas estas cosas que son raíces profundas de la culpa y ya deja de creer en las mentiras del diablo que te dice que estás hecho de “mala madera” o que “Dios se equivocó contigo al crearte”.

Entiende que en ti hay una gran bondad y belleza que Dios conoce, pues, Él mismo te pensó y te creó a su imagen y semejanza y Él fue quien las sembró en tu corazón esa gran bondad y esa belleza.

Ahora, rechaza y tira de una vez por todas, y decididamente, los trapos y los harapos de la imagen de indignidad que te acompañan y recibe los nuevos vestidos de verte a ti mismo con los ojos amorosos, paternos y maternos de Dios que es todo amor.

“Saquen pronto la mejor ropa y vístanlo; pónganle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies…”
(Lc 15:22).

Que el Dios único, Salvador nuestro por medio de su Hijo amado Jesús, les bendiga y los fortalezca en el Espíritu Santo con su poder y amor.