Háganse Fuertes En El Señor

“Y AHORA, HERMANOS, HÁGANSE FUERTES EN UNIÓN CON EL SEÑOR” (Efesios 6:10).

La Biblia nos afirma que Dios es fuerte y que Él quiere que tú seas fuerte. Así que, toma todo lo que el Señor tiene preparado para ti, armas bien forjadas con los mejores materiales, y úsalas para poder permanecer en pie contra todo lo que el diablo te envíe.

No estamos dentro de una competición atlética sin importancia y de la que nos podemos ir y olvidarnos de ella un par de horas. Esto es una lucha eterna y encarnizada contra el diablo y sus ángeles hasta el final. Hay que estar preparados. Te vas a enfrentar a un enemigo mucho más fuerte que tú, sobre todo si lo enfrentas solo y desarmado, así que, acepta toda la ayuda que puedas recibir, toma toda arma que Dios te haya entregado, para que cuando todo se haya acabado, tú sigas en pie. La verdad, la justicia, la paz, la fe y la salvación son mucho más que palabras. Aprende a usarlas, porque las vas a necesitar a lo largo de la vida.

La Palabra de Dios es un arma indispensable. Así como también la oración es esencial en esta guerra continua. Ora mucho y con intensidad; ora por tus hermanos y hermanas; mantén los ojos abiertos y vigilantes. Levanta el ánimo a los demás para que nadie se quede atrás ni se retire. La forma de contraatacar es volver a levantarte y avanzar.

Recuerda que: “ganar consiste en levantarte una vez más de las veces que te caíste”. “El éxito no se mide por las alturas que uno alcanza sino por los obstáculos que uno supera para llegar ahí”. El Dios al que sirves es mayor que los obstáculos a los que te enfrentas. La fuerza que Él te proporciona es mayor que las fuerzas que se presentan contra ti… Por eso: ¡Hazte fuerte en el Señor!