¿Hacia Donde Voy?

“…ENSÉÑALES EL BUEN CAMINO QUE DEBEN SEGUIR” (1 Reyes 8:36).

¿Hacia donde voy?… Esta es una buena pregunta para hacernos en éste momento. Estamos ya por terminar un año más y probablemente ya anden por tu cabeza rondando algunos propósitos y metas que te ayuden a mejorar tu vida. Tal vez algunas de estas metas sean “recicladas” de este mismo año, metas que por alguna razón no pudiste cumplir, y otras metas surgen ante nuevas situaciones de la vida.

Hoy, quiero darte una pauta muy importante que puede ayudarte en la búsqueda del camino a seguir para alcanzar tus metas y propósitos, y con ello, conseguir una mejor calidad de vida, en paz y armonía primero contigo mismo, y luego con quienes te rodean.

Lo más importante es que trabajes en conocerte a ti mismo:

El principal problema de muchas personas es que no tienen ni idea de qué quieren en la vida. Se mueven al ritmo en que se mueven los demás. Son expertos en querer complacer siempre a los demás sin importar lo que ellos quieren. Estas personas pueden colapsar ante la simple pregunta ¿qué quieres? Esto es así porque les resulta más habitual andar detrás de los demás tratando de adivinar la mejor forma para complacerles olvidándose por completo de ellas mismas. De alguna manera este puede ser un mecanismo de escape, porque si no me siento satisfecho conmigo mismo, la mejor manera de obviarlo es fijándome en los demás para no tener que verme a mi mismo. Esto funcionaría si no te sintieras infeliz… pero la verdad es que este tipo de conducta siempre te va a generar sentimientos de tristeza porque en el “orden divino de Dios”, después de Él estás tú.

Trabaja en conocerte. Haz viajes con tu mente y en donde tengas la libertad de pensar qué es lo que anhelas para ti, a dónde deseas ir. Recuerda que soñar no cuesta nada y no estas en la obligación de compartir ni tus sueños ni tus pensamientos. Visualízate disfrutando de los beneficios de ser lo que quieres ser en esta vida. Un ejercicio que te puede ayudar es el escribir tus sueños. No tienes que hacer una obra colosal, tan sólo date el permiso de pensar que deseas en tu vida y entonces verás el camino a seguir muy claro.

Espero de todo corazón que éste año por venir sea de mucha bendición y de crecimiento espiritual, emocional y laboral para ti. Y para terminar, quiero compartir contigo esta porción de la Palabra de Dios que espero te la apropies para ti y sea de muchísima bendición para tu vida:

“Que el Señor te bendiga y te proteja; que el Señor te mire con agrado y te muestre Su bondad; que el Señor te mire con amor y te conceda la paz”.
(Números 6:24-26).