¿Estás Retrocediendo o Avanzando?

“PERO ELLOS NO ME OBEDECIERON NI ME PRESTARON ATENCIÓN, SINO QUE SIGUIERON LOS CONSEJOS DE SU TERCO CORAZÓN. FUE ASÍ COMO, EN VEZ DE AVANZAR, RETROCEDIERON” (Jeremías 7:24).

¿Estás retrocediendo o avanzando en tu caminar en el Señor? ¿Estás obteniendo lo que quieres de la vida? ¿Qué es lo que quieres de la vida? Interesantes preguntas.

Uno de mis versículos preferidos de la Biblia está en San Juan 10:10b donde Jesús nos dice: “Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia”, y es interesante que antes de este versículo dice la lectura que, “el ladrón viene solamente para robar, matar y destruir”.

La vida en abundancia tiene que ver con una vida plena, una vida de paz, de felicidad y de propósito. Si tú no estás experimentando todo esto que es la vida en abundancia, es porque alguien te ha robado y destruido tus sueños y tus anhelos y en vez de avanzar en tu crecimiento espiritual estás retrocediendo. Todos anhelamos lo mejor para nuestra vida espiritual, pero también para nuestro matrimonio, para nuestra familia, para nuestro trabajo, nuestros negocios. No conozco a ninguna persona que me diga que desea retroceder y desea lo peor para su vida. A veces muchos exclaman “¡No veo la luz!” o “¡No pego en ninguna!” y en su corazón solo hay un clamor que dice: “¿Cómo salgo de esta cisterna o de este pozo?”. A nadie le encanta estar viviendo así con un sentido de insatisfacción, de derrota y de amargura porque no hemos sido diseñados para eso.

Por eso tenemos que ponerle mucha atención a las palabras de la lectura del profeta Jeremías; puede que allí esté la clave de nuestro problema y la razón del porqué, en vez de avanzar, estamos retrocediendo en nuestra vida. La lectura tiene tres claves importantísimas para poder obtener la vida abundante que Jesús nos a prometido. Pon mucha atención.

La lectura comienza diciendo: “Pero ellos no me obedecieron ni me prestaron atención, sino que siguieron los consejos de su terco corazón”. ¿Estás obedeciendo la voz de Dios? ¿Le estás prestando atención a sus preceptos y mandatos escritos en la Biblia? ¿Los consejos de quien estás siguiendo? Nuestros corazones son muy dados a equivocarse, sobre todo cuando se vuelven tercos. Si tu no estás obedeciendo las instrucciones de Dios, ni le estás poniendo atención a sus mandatos, y lejos de buscarlo a Él en consejería, estás escuchando la voz del mundo y de la carne, esa es la razón por la cual dejaste de avanzar en tu vida y estás retrocediendo cada vez más. La carne, el mundo y satanás te han robado tus sueños.

¿Qué clase de vida quieres experimentar? ¿Quiéres un nuevo comienzo en todas las áreas de tu vida? ¿Quiéres crecer en tu vida espiritual, en tu ministerio o en tus negocios? Entonces obedece al Señor tu Dios, presta atención a sus mandatos y busca su consejo (pastoreo) y todo comenzará a avanzar en tu vida.

“Acérquense a Dios, y Él se acercará a ustedes. ¡Límpiense las manos, pecadores! ¡Purifiquen sus corazones…! Humíllense delante del Señor, y Él los enaltecerá” (Stgo. 4:8-10).