Dios Se Olvidó De Mí

¿PUEDE UNA MADRE OLVIDAR A SU NIÑO DE PECHO, Y DEJAR DE AMAR AL HIJO QUE HA DADO A LUZ? AUN CUANDO ELLA LO OLVIDARA, ¡YO NUNCA TE OLVIDARÉ!… DICE EL SEÑOR TU DIOS (Isaías 49:15).

Si estás leyendo este articulo, es porque te sientes identificado/a con él. Muchas personas piensan que Dios se ha olvidado de ellas y se dicen a si mismo: ¿Por qué me abandonó Dios? ¿Es que acaso no soy digno/a? He puesto toda mi confianza en El y todavía no tengo respuesta. Me siento abandonado/a, solo/a y triste. ¿Si Dios me ama por qué permite que estas cosas malas me ocurran? ¿Por qué siempre oro y nunca me responde?… ¿Te son familiares éstas interrogantes y circunstancias?

La verdad es que muchos han olvidado como vivir, nos hemos centrado tanto en los problemas y en las cosas [negativas] que nos acontecen, que nos hemos olvidado de la grandeza de Dios y de los planes que Él tiene para nosotros, planes de bienestar. Dios no se ha olvidado de ti, siempre ha estado pendiente y ha cuidado cada detalle de tu vida. El hecho de estar vivos es la maravillosa oportunidad para ir tras los sueños que Dios puso en nuestros corazones. Dios no se olvidó, no se olvida y no se olvidará de ti porque tú eres su máxima creación, tú eres un poema de amor para El. Lo que sucede es que Dios no va a hacer lo que a nosotros nos toca hacer.

Permíteme hacerte una pregunta ¿Si tú vivieras tu vida ideal, qué te gustaría hacer?
– ¿Ayudar a otros?
– ¿Alcanzar equilibrio en tu vida?
– ¿Entablar relaciones profundas y satisfactorias?
– ¿Pasar más tiempo con tu familia?
– ¿Disfrutar la vida junto a tu esposo o esposa?
– ¿Comenzar tu propio negocio?
– ¿Tener una vida saludable?
– ¿Servir en un ministerio?
– ¿Llevar una vida santa?

La lista podría ser más larga y podrías contarme de las cosas que te gustaría hacer, ahora todo eso es posible cuando adquirimos el conocimiento de Dios. Conocimiento es sabiduría, sabiduría es el arte de vivir. “…pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido” (Oseas 4:6a).

La falta de conocimiento trae destrucción, trae crisis, trae derrotas, y muchas veces no encontramos respuestas a nuestros problemas por nuestra falta de conocimiento, nuestra ceguera al no ver lo que necesitamos ver para seguir adelante y lo único que alcanzamos a ver son obstáculos. Dios probablemente no te quite los obstáculos cada vez que ores pidiéndoselo. El desea que tú crezcas y seas responsable para que solo y guiado por el Espíritu Santo, y basado en la Biblia, puedas vencer cualquier obstáculo. Lo que Dios busca es formar y fortalecer nuestro carácter.

Pon mucha atención a este relato:

“Un grupo de chicos conocían a un hombre sabio de su pueblo y tramaron un plan para engañarle. Atraparían a un pájaro vivo e irían a visitar al hombre sabio. Uno de ellos sostendría el pájaro detrás de la espalda y le preguntaría al hombre sabio: Hombre sabio, ¿el pájaro que sostengo está vivo o muerto?”. 
Si el hombre sabio respondía que estaba vivo, el chico aplastaría rápidamente al pájaro y diría: “No, está muerto”. 
Si el hombre sabio decía: “El pájaro está muerto”, el chico le enseñaría el pájaro con vida. Los chicos consiguieron que el hombre sabio los recibiera, el que sostenía al pájaro le preguntó: “Hombre sabio, ¿el pájaro que sostengo está vivo o muerto?”. 
El hombre sabio permaneció en silencio durante unos instantes. Después se agachó hasta que quedó a la misma altura que el chico y le dijo: “La vida que sostienes está en tus manos”.

De la misma manera que muestra este relato “La vida que tú sostienes está en tus manos”. Dios te ha dado toda la capacidad de poder convertir tus sueños en realidad; está en tus manos el darle vida o matar tus sueños. Para ello vas a necesitar incorporar a tu vida esa búsqueda constante de la sabiduría manifestada a través de la lectura de la Biblia y de una vida de oración constante, perseverante y sin desanimarte si las respuestas tardan en llegar.

¿Por que nos cuesta creer que podemos tener o lograr lo mejor? ¿Dios se ha olvidado de ti? De ninguna manera. ¿Te olvidarás tú de Dios? Es lo más probable que ocurra. Y para no olvidarte de Él, tienes que estar conectado con Él con un corazón agradecido, no con un corazón lleno de quejas. ¿Por qué no dejas tu problema en el altar? ¿Por qué no comienzas a vivir la vida abundante prometida? ¿Por qué no dejas de vivir en el pasado y comienzas a vivir tu futuro?

Recuerda siempre que aunque tú te olvides de Dios, Dios nunca se olvidará de ti. Ve tras tus sueños recordando las palabras del Apóstol San Pablo que dice: “Estoy convencido de esto: el que comenzó la buena obra en ustedes, la irá perfeccionando hasta el día en que Cristo Jesús regrese” (Filipenses 1:6).

Esperando que así sea para cada uno de ustedes, les deseamos un hermoso día y que el Dios que cumple cada promesa les bendiga con su paz y amor.
Un amoroso abrazo.