¿Cuántos Años Crees Que Vivirás?

“LES ASEGURO QUE QUIEN PRESTA ATENCIÓN A LO QUE YO DIGO Y CREE EN EL QUE ME ENVIÓ, TIENE VIDA ETERNA…” (Juan 5:24).

Se cuenta que en una oportunidad, don Máximo, un hombre que a pesar de sus muy avanzados años y que trabajaba con mucho empeño en la obra del Señor, se encontró en la calle con una mujer gitana que le quiso adivinar la suerte.
Creyéndolo presa fácil, la mujer le dijo a don Máximo: Abuelo, ¿quiere que le diga cuántos años va a vivir? A esta pregunta don Máximo respondió con otra: ¿Y usted cuántos años piensa vivir?… ¿Yo? – contestó la mujer- ¡Ah, bueno, pues yo espero vivir hasta los setenta años!… En cambio yo- dijo don Máximo- sé con toda seguridad que voy a vivir para siempre.
La gitana lo miró con una mirada lastimosa, pensando sin duda que el pobre anciano ya no estaba del todo en sus cabales. Cuando ya se disponía a partir en busca de un mejor cliente, don Máximo agregó: Si le digo a usted que viviré para siempre, es porque Jesús nos dejó esta promesa: “Les aseguro que quien presta atención a lo que YO digo y cree en el que me envió, tiene vida eterna; y no será condenado, pues ya ha pasado de la muerte a la vida” (Jn 5:24).

Te has preguntado alguna vez, ¿cuántos años vas a vivir? Lo cierto es que el único que conoce el número de nuestros años en la tierra es Dios. Todos vamos a enfrentar la muerte algún día, unos más tarde, otros más temprano, pero, todos pasaremos por eso porque tan sólo somos peregrinos y extranjeros en esta tierra que Dios ha creado.

Lo que realmente importa es si estás preparado para la eternidad, si has estado viviendo una vida recta delante de Dios y de los hombres y si has reconocido que sólo Jesús puede darte la salvación y la vida eterna que necesitas. Es verdad que nadie quiere pensar en la muerte y que muchos le temen porque desconocen qué hay después de esta vida pero, si como don Máximo tenemos la certeza y creemos en la promesa de Jesús, podemos vivir confiados de que este tiempo en la tierra es de preparación, de tránsito, y que no moriremos nunca.

San Pablo, en su carta a los Gálatas escribe: “El que siembra para agradar a su ‘naturaleza pecaminosa’, de esa misma naturaleza cosechará destrucción; pero el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna” (Gál 6:8).

No te preocupes tanto por las cosas terrenales y pon tu vida a cuentas con Dios y haz su voluntad porque la eternidad ya te fue prometida… Eres eterno. Demos gloria a Dios por eso.

Que el Dios que nos ha dado la vida eterna les bendiga en este día con su paz y su amor.